El pasado sábado 16 de mayo tuvimos el enorme placer de participar en un precioso Encuentro de Coros celebrado en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Campanario, una cita musical que nos regaló una de esas experiencias que recuerdan por qué amamos tanto el canto coral.
Invitados por nuestros magníficos anfitriones, el Coro Voces Vivas de Campanario, compartimos escenario con la Coral Vera Cantorum de Villanueva de la Vera en una velada marcada por la belleza musical, la convivencia y el afecto entre agrupaciones hermanas. Ante un público cálido, atento y profundamente agradecido, tuvimos la oportunidad de ofrecer un repertorio de música sacra de gran intensidad expresiva, con obras que nos llevaron desde la espiritualidad íntima de The Lamb de John Tavener, hasta la luminosidad contemporánea de Ubi Caritas de Ola Gjeilo, pasando por la serena belleza romántica de Abendlied de Josef Rheinberger, la emotividad siempre conmovedora de Abide with Me en el arreglo de Greg Jasperse, y la energía vibrante del espiritual The Battle of Jericho en la poderosa versión coral de Moses Hogan.
Cantar en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción fue una auténtica delicia. La acústica del templo, la cercanía del público y el ambiente de recogimiento hicieron que nos sintiéramos especialmente cómodos y conectados con la música y con quienes nos escuchaban. Son de esas actuaciones en las que todo fluye con naturalidad y en las que el disfrute musical se percibe tanto en el escenario como entre los asistentes.
Pero si algo hace verdaderamente especial este tipo de encuentros es lo que sucede cuando termina la música. El magnífico almuerzo de confraternización al que fuimos invitados nos permitió compartir conversación, risas y experiencias con compañeros de otras agrupaciones, fortaleciendo esos lazos humanos que hacen del mundo coral mucho más que una actividad musical: una verdadera comunidad.




Queremos expresar nuestro sincero agradecimiento al Coro Voces Vivas de Campanario por su extraordinaria acogida y su impecable organización, así como a la FECOEX, la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Campanario por hacer posible este tipo de iniciativas que fomentan la cultura, el encuentro y la convivencia entre corales.
Nos volvimos a casa con la satisfacción de haber vivido una jornada maravillosa y con un pensamiento compartido por todos: ojalá podamos repetir muy pronto esta experiencia.
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