Badajoz se vistió de gala el pasado viernes 1 de diciembre en el Palacio de Congresos «Manuel Rojas», donde la música y la solidaridad se entrelazaron en un concierto benéfico inolvidable protagonizado por Harmoneyes Vocal, la Tuna de Medicina de Badajoz y el Coro Vocalis. La ciudad resonó con armonías excepcionales mientras las tres agrupaciones ofrecían un espectáculo único en apoyo a los proyectos de la ONG Manos Unidas.
Desde las 20:30, el público abarrotó el recinto, creando una atmósfera vibrante y llena de energía. La calidez y el entusiasmo eran palpables, con los asistentes entregándose a la magia de la música y, al mismo tiempo, contribuyendo a una causa más grande.
Harmoneyes Vocal cautivó con su innovador enfoque a capella, llevando la música vocal a nuevas alturas. La Tuna de Medicina, con su amplia tradición, añadió un toque clásico y festivo, mientras que el Coro Vocalis, reconocido por su versatilidad y cálidas voces, cerró la noche con un repertorio divertido y emocionante. Las tres agrupaciones se unieron al final cantando a la Navidad con el tema navideño de origen colombiano Farolito, que popularizó Gloria Estefan.
Lo más destacado de la noche fue la generosidad del público. Con más de 8000 euros recaudados en la venta de entradas, esta comunidad demostró no solo su amor por la música sino también su compromiso con la causa. Estos fondos serán destinados a financiar proyectos sociales de Manos Unidas, específicamente a la «Mejora de la Seguridad Alimentaria y Conservación del Agua en 10 Pueblos Aurangabad» y al «Empoderamiento de Mujeres y Refuerzo Educativo para la Infancia de Bahalpur».
El concierto no solo fue un testimonio del increíble talento musical de las agrupaciones locales, sino también de la capacidad de una comunidad para unirse en pro de un bien mayor. En este caso, la música fue el medio a través del cual se logró una contribución significativa a la lucha contra la pobreza y la promoción del desarrollo sostenible.
Badajoz demostró una vez más que la combinación de música y solidaridad puede crear experiencias poderosas y transformadoras. El Palacio de Congresos resonó con la melodía de la generosidad, y cada asistente se convirtió en parte de un concierto que trasciende lo musical, dejando una huella duradera en el corazón de la ciudad. Un aplauso no solo para los artistas en el escenario, sino para una comunidad que demuestra que la música puede ser un vehículo para el cambio positivo.











Deja un comentario